
Nada más poner los pies en las empedradas calles de Évora, tuvimos la suerte de toparnos con un local donde se exhibían tres vehículos antiguos de distintas épocas y tamaños, mi hija se coló dentro y escogió uno de ellos, el señor que nos atendió, amabilísimo , habló directamente con ella, y le dijo que podríamos conocer la ciudad subidos en ese automóvil. Así fue como conocimos a Miguel Mira, Gerente del Touroperador » Top Emotions«, que opera en toda Portugal, y todo el año, pero que ese día coincidimos en Évora, y fue lo que llegaría a conocer la ciudad con el mejor embajador. Miguel es simpático y bonachón, y además le encanta su trabajo, por lo que te va describiendo y destripando la ciudad a cada paso que das a su lado, aquí esta grieta en el edificio, recuerdo de un terremoto, allá un restaurante de comida local, y muchas más anécdotas y pasajes de la historia de esta ciudad.
Évora supuso una grata sorpresa, ese poso que te queda cuando conoces un lugar, y siempre te quedan ganas de volver por muchas veces que hayas ido. Además de ir sin una idea de lo que podía encontrar, pues no es tan conocida como otras ciudades portuguesas, las vivencias y experiencias de la primera visita envuelven los recuerdos con un halo de magia que ya no se desprenderá por mas tiempo que pase .
Évora, situada en el Alentejo, es una ciudad mayormente universitaria, por lo que en verano, sus calles se quedan vacias. La conocimos en un Octubre demasiado caluroso, pero es una ciudad que impacta. Su centro histórico está muy bien conservado, es uno de los más ricos en monumentos del pais, y fué declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, sin embargo, no es una ciudad muy conocida por los españoles.
Su gran riqueza monumental queda patente a cada paso,y dado su tamaño, lo mejor es deambular y perderse entre sus calles, y conocer así los vestigios de otras épocas.
Un buen sitio para empezar es la Praça do Giraldo, siempre animada con sus terrazas, bares y cafeterías, presidida por la Iglesia de San Antonio Abad, desde aquí parten un entramado de callejuelas, y algunas te llevaran a las antiguas murallas medievales construidas sobre las antiguas murallas romanas conservadas en gran parte, aunque de las antiguas entradas solo se conserva la Puerta de Avis.
En Évora, los monumentos se agolpan, y no hay que caminar mucho para encontrarlos, si te diriges a la Catedral la Sé de Nossa Senhora da Assunçao, con influencias, góticas, románicas y barroca, déjate perder también por su maravilloso claustro, y no tendrás que buscar mucho para toparte con el Templo Romano, el Museo de Évora o el imponente Palacio Cadaval, casa solariega de origen medieval, muy bien conservada.
Tampoco debes perderte la tétrica e impactante Capilla de los Huesos, el Acueducto de Agua da Prata, o los restos de las antiguas Termas que se encuentran en el edificio del Ayuntamiento.
Ya a las afueras de la ciudad, el Crómlech de Los Almendros es uno de los monumentos megalíticos más importantes de la Península Ibérica, en total hay 95 menhires, algunos de ellos con interesantes grabados.
La última noche de nuestra estancia, fuimos a escuchar fado a un restaurante muy próximo a nuestro hotel, llamado » Casa de Fados «. Es una experiencia singular, porque no todos los que cantaban eran profesionales, pero para cantar fados no tienes que tener buena voz, te tiene que salir del corazón, y realmente, la música en vivo, hace que ese sentimiento se perciba con intensidad. Hubo una cantante, en particular, que desgarraba con su música, y aún sin entender del todo la letra, consiguió emocionarnos, incluso a mi hija. El restaurante, con una decoración intimista que te envuelve, tienes que ir armado de paciencia, porque la dueña del local, sirve las mesas, pero también canta Fados de vez en cuando, y nadie la sustituye, con lo que puede que la cena se retrase un poco, aún así, la experiencia merece la pena.
Notas al margen
Cuando visitas Portugal, es difícil no darse cuenta de su carácter melancólico. Lo impregna todo, los diálogos a pie de calle, los fados. En tiempos en los que es casi una obligación sentir y demostrar alegría, para ellos es importante sentir la tristeza también, no evitarla, porque entonces evitamos ciertas emociones y experiencias que también enriquecen. Un día, curioseando en una librería, me encontré con un titulo que llamó mi atención «Fábrica de melancolía soportable», me encanta. Es la primera novela de Raquel Gaspar Silva, escritora nacida en Évora, y no he podido evitar, ponerme en contacto con ella, y hacer unas cuantas preguntas, que ha tenido la amabilidad de contestar, así que si quieres conocerla un poco mejor, aquí las dejo. Disfruta.
–¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
RGS Este libro es mi herencia genética. Quería conservarlo y hacerlo tangible. Lo convertí en un libro, pero podría ser un disco si supiera cómo hacer música.
-¿Crees que hay que distinguir entre literatura masculina y femenina?
RGS No. No estoy a favor de la discriminación positiva. Creo que la literatura se puede dividir en géneros literarios, independientemente de quién la haya escrito.
-¿Crees que la literatura femenina ha tenido poca visibilidad hasta ahora?
RGS- Hay autoras que se han quedado en el camino o nunca se han dado a conocer, por los contextos y épocas en que vivieron. Creo que deben ser rescatados, si tiene sentido. Lo mismo ocurre con algunos autores masculinos, aunque menos. Creo que los escritores habrán sufrido más para darse a conocer, por supuesto. La historia siempre ha sido más injusta con las mujeres.
– Algunos escritoras portuguesas y no portuguesas que te inspiran …
R.G.S.- Hay escritoras admirables que me animan a escribir. En Portugal, me gusta destacar a quienes viven fuera de la categoría literaria. Hélia Correia, Adília Lopes, Graça Pina de Morais. Luego están Anne Carson, Clarice Lispector, Lygia Fagundes Telles, Olga Tokarczuk, Susan Sontag entre muchas otras.
– ¿Cuál es tu proceso a la hora de escribir y cuantas horas dedicas?
RGS- Escribo cuando siento que tengo algo que decir. Solo tengo algo de disciplina cuando el proyecto está a punto de completarse o editarse.
– ¿Planificas tu trabajo al detalle o dejas que fluyan las ideas?
RGS.-Tengo una idea macro de lo que quiero escribir y anoto los temas generales. A partir de ahí, me dejo llevar por el sabor de las ideas aunque, en una etapa avanzada de escritura, vuelvo a delinear lo que escribí antes para evaluar la coherencia y consistencia del texto.
¿Cómo te promocionas?
RGS.- Utilizo las redes sociales para escribir a tiempo. Cuando hago algo para el público, lo anuncio. Mi primera novela te ganó un lugar en el espacio, y quiero ser discreta: me da libertad. Los libros se abren camino solos.
– ¿Qué personaje te hubiera gustado crear?
R.G.S Hay ideas y realidades que me gustaría poder explorar y descubrir, con la misma naturalidad y profundidad que un autor determinado. En cuanto a los personajes, me parece admirable que el personaje tenga tanta tridimensionalidad que creemos que los vemos y los conocemos, pero no puedo especificar ninguno. Tendría que pensarlo mucho.
¿Algún consejo para empezar a escribir?
R.GS. Escribe sin pretensiones, acepta críticas, lee mucho, observa detenidamente. Escribir es una tarea exigente.
Muito obrigada, Raquel
Hasta aquí mis notas de hoy









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