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¿ Has leido la novela Odessa? Pues el Hamburgo que conocí, era como formar parte de esta novela, grandes avenidas, el puerto, la decadencia de su barrio Rojo. Junto con la ciudad de Berlín, creo que Hamburgo es una de las ciudades alemanas que mas veces ha servido de escenario para novelas de intriga.

Hamburgo presume de tener mas puentes que Amsterdam y Venecia, y es que, como en estas ciudades, el agua forma parte de su paisaje. Hamburgo es la segunda ciudad más poblada de Alemania, después de Berlín, la tercera de Europa Central y la séptima de la Unión Europea y sin embargo, es aún bastante desconocida. El puerto de Hamburgo es el segundo más grande de Europa, solo tras el puerto de Róterdam, y uno de los veinte más grandes del mundo.

Hamburgo fue destruida y ocupada en varias ocasiones, por barcos vikingos llegados por el río Elba, incendiada por el rey Miecislao II de Polonia y asaltada por Valdemar II de Dinamarca . Ha padecido varios incendios de gran magnitud, y durante la Segunda Guerra Mundial la ciudad fue devastada y practicamente destruida por los bombardeos .

El centro de la ciudad antigua o Altstadt, en realidad no es tan antiguo; en su mayoría fue reconstruido tras la II Guerra Mundial. Eso sí, se hizo con gran minuciosidad para que no perdiera su esencia y su encanto. Aquí, en Altstadt, están las instituciones municipales y comerciales más importantes de la ciudad, Reflejo de esta época es el Ayuntamiento, barroco, uno de los más ostentosos de Europa y también uno de los más grandes, famoso por el salón del Emperador, el Gran Salón y su altísima torre. También podemos hacernos una idea del viejo Hamburgo en Deichstrasse, una calle donde se conservan algunas casas del siglo XVIII que sobrevivieron al gran incendio de 1842 (en su mayoría reconvertidas en restaurantes), y que recuerdan cómo era el antiguo barrio de mercaderes y su viejo canal. Mönckebergstrasse es una calle comercial situada cerca del ayuntamiento de Hamburgo.

Entre sus muchas iglesias, desde cuyas altas torres puedes disfrutar de vistas espectaculares, entre las que se encuentran la de San Miguel, la de San Pedro o la iglesia de Santa Catalina, cubierta con placas de cobre, está la iglesia de San Nicolás, cuya torre no fue reconstruida tras el bombardeo que sufrió la ciudad, y que permanece como monumento conmemorativo, como recuerdo de lo que no debe volver a suceder.

La ciudad está situada en la confluencia de dos rios el Elba y el Alster, aunque éste último ha sido represado y canalizado, formando un par de lagos artificiales de diferente tamaño, uno de ellos, el Binnenalster es donde se unen la ciudad nueva y la vieja, la Neustadt se une con la Altstadt. El tono de este barrio nuevo lo marcan los elegantes soportales de estilo renacentista de la Alsterarkaden, con sus sofisticadas tiendas y cafés, junto al canal Alsterfleet. Es en esta zona de la ciudad donde se encuentra uno de los iconos de Hambugo la iglesia de St. Michael, uno de los templos protestantes más grande del norte de Alemania. Desde su altísima torre se disfrutan vistas magníficas de la ciudad y sus canales.

La ciudad está situada en la confluencia de dos rios el Elba y el Alster, aunque éste último ha sido represado y canalizado, formando un par de lagos artificiales de diferente tamaño, uno de ellos, el Binnenalster es donde se unen la ciudad nueva y la vieja, la Neustadt se une con la Altstadt. El tono de este barrio nuevo lo marcan los elegantes soportales de estilo renacentista de la Alsterarkaden, con sus sofisticadas tiendas y cafés, junto al canal Alsterfleet. Es en esta zona de la ciudad donde se encuentra uno de los iconos de Hambugo la iglesia de St. Michael, uno de los templos protestantes más grande del norte de Alemania. Desde su altísima torre se disfrutan vistas magníficas de la ciudad y sus canales.
Os he dicho alguna vez, que me encantan las ciudades en las que el agua es protagonista? En Hamburgo hay mucha agua alrededor, porque es dificil ir a Hamburgo y no pasarte por su puerto, que se puede recorrer en embarcaciones de diversos tamaños, con duraciones más o menos prolongadas. En la zona portuaria existen numerosos canales, en cuyos lados se hallan los viejos almacenes. El Fischmarkt es una de las actividades que no debes perderte, el mercado de pescado tradicional con una gran cantidad de paradas en las que se venden productos frescos, recuerdos, ropa y comida para llevar. Su historia se remonta a 1703 y, aparte de ser el más antiguo de Hamburgo, también es famoso por el bullicio que va y viene en el Markthalle, la zona donde se celebran las subastas y conciertos. Es aquí donde se mezclan los madrugadores con los trasnochadores.
Cerca del puerto se encuentra el barrio marinero de Hamburgo, donde están los clubs y bares nocturnos. Uno de los «barrios rojos» más grandes e importantes de Europa, con multitud de sexshops, cabarets, museos eróticos, locales de música en vivo y bares, con sus neones alumbrando las noches. Conocida por «la milla del pecado». Aquí tocaron en sus comienzos, los Beatles, y se pueden ver referencias en algunos lugares.

Este barrio se ha ido llenando de estudiantes, trabajadores y empresarios, pero no ha perdido ese «ambientillo» transgresor y tolerante, y con un punto canalla. La primera vez que visité Hamburgo, hace ya muuuuuchos años, me alojé en una pensión en este barrio, para no tener que coger transporte para visitar el mercado el domingo, y la verdad es que imponía el ambiente, sobre todo de noche, y también el personal que se alojaba, igual encontrabas un señor trajeado que un chaval lleno de tatoos y piercings . Esa tolerancia es patente en toda la ciudad, siendo una ciudad con una altísima renta per cápita, presume de su multiculturalidad, y lleva con elegancia desde los edificios más clásicos a la arquitectura más vanguardista

Hablando de museos, Hamburgo tiene unos 80 museos. Entre los más famosos y populares figura el Kunsthalle, museo de arte con obras de pintores alemanes del siglo XIX, que está situado en la milla del arte, la Kunstmeile en alemán. Esta milla está compuesta por cinco afamados museos situados en el centro de Hamburgo: el Bucerius Kunst Forum, el Deichtorhallen, el Kunsthalle, el Kunstverein Hamburg y el Museum für Kunst und Gewerbe Hamburg.
Hamburgo es más que un gran puerto, y más que un gran barrio rojo y mucho más que una ciudad que visitar un finde de invierno para asistir a sus mercadillos navideños, es todo eso y más.

Notas al margen.

Hamburgo ha sido y es, cuna de grandes escritores y escritoras, y de grandes historias. Como os dije al principio, mi primera visita a Hamburgo me recordó la novela Odessa, que leí hace muchisímos años. Como dice el escritor Fernando Aramburu, uno de los puntos fuertes de la actual literatura alemana es la notable presencia de autoras, y aqui os quiero hablar de dos de ellas, la primera de ellas es Simone Buchholz, quien estudió periodismo en Hamburgo, y después trabajó en varias revistas, como Maxi o Woman. En 2003 publicó su primera novela, y cinco años mas tarde, vió la luz la primera novela de la saga de la fiscal Riley, con titulos como Hotel Cartagena o Beton Rouge, que la han encumbrado como reina de la novela negra.

Y otra de las escritoras de las que quiero hablaros es Inger Maria Mahlke. Ella nació en Hamburgo, aunque creció en Lübeck y Tenerife. Estudió Derecho en Berlín, ciudad en la que vive actualmente, y aunque nunca ejerció, y ocupó una cátedra de criminología en su Universidad. Ha publicado ya cuatro novelas, y tiene múltiples premios y galardones, con su última novela, que transcurre en Tenerife «Archipel», recibió el Premio Alemán del Libro que se otorga en la feria del Libro de Frankfurt.
Hasta la próxima