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Un poco de historia, para situarnos…

La construcción de un dique sobre el río Amstel, dió lugar, hacia el siglo XII, al nacimiento de un nuevo asentamiento: Amsteldam.
Tras su independencia del Reino de España, vivió su primer siglo de oro, el s. XVII, convirtiéndose la ciudad, en residencia de intelectuales y artistas, y posteriormente, de los judios que eran expulsados ​​de otras ciudades europeas, que se asentaron, convirtiendo la ciudad en centro internacional de piedras preciosas.

Ya a finales del siglo XIX, la ciudad tuvo un nuevo auge, con la revolución industrial, que cambió la fisionomía de la ciudad, gracias a la construcción de mas canales, museos e importantes obras públicas. En la primera Guerra Mundial, Holanda se mantuvo neutral, pero no así, en la Segunda, escribiendo con la persecución a los judíos, sus páginas mas negras. Hoy dia, la ciudad de Amsterdam ha perdido su importancia comercial y política, en favor de Rotterdam y La Haya, sin embargo, lo que no ha perdido es, su encanto y su carácter multirracial,

La «Venecia del Norte», Amsterdam, que a pesar de estar bajo el nivel del mar, ha conseguido mantenerse a flote, con sus mas o menos 75 km de canales, atravesados ​​por unos 1000 puentes, que son, sin duda, el signo de distinción de esta maravillosa ciudad. Todos los canales y el río Amstel se encuentran salpicados de unas 2500 casas flotantes. Hay muchos que se ofrecen como alojamiento alternativo a los hoteles típicos, otros se ofrecen para dar paseos por algunos de sus canales, donde observar la ciudad desde otro punto de vista. Tambien puedes visitar el Museo Casa Flotante,

Alguna vez me había preguntado, por qué habia tantas casas estrechas en Amsterdam, realmente configuran su paisaje, y sus fachadas de distintos materiales y colores, y esto, es debido a que hace unos siglos, los impuestos que debian pagar los ciudadanos se determinaba en función de la anchura de sus casas, el resultado? ese paisaje urbano tan característico, que se encuentra la casa más estrecha en Oude Hoogstraat 22 y mide solo dos metros de ancho por cinco de profundidad.

Que hacer…

Dar un paseo por los canales, excursión que hay que hacer, si o si, viendo las hileras de casas a un lado ya otro, todas ordenadas, con sus fachadas de ladrillos, y sus ventanitas blancas, sin apenas edificios altisonantes que distraigan de la maravillosa monotonía, es una estupenda forma de respirar el ambiente único de la ciudad.

La Plaza Dam es el corazón de Amsterdam, y un buen punto para empezar a tomar el pulso a la ciudad; allí se encuentra el Monumento Nacional (un obelisco de 22 metros de altura que fue construido en homenaje a los soldados holandeses caídos en la Segunda Guerra Mundial), el Palacio Real y la Iglesia Nieuwe Kerk, y también puedes encontrar el museo de cera Museo Madame Tussaud. Esta plaza es la más importante de la ciudad y recibe su nombre por la función que desempeñaba: la de una presa. Más adelante la presa cambió y se formó una gran plaza desde donde la ciudad creció poco a poco

En cuanto a Museos, el Rijksmuseum,o Museo del Reino, considerado el mejor de Holanda, que atrae a millones de personas anualmente, y es que, impresiona tanto por fuera como en su interior. El edificio preside la plaza de los museos, fue erigido para albergar dicho museo, que tras varias ubicaciones, ha encontrado en este edificio el marco idóneo para albergar y exponer sus tesoros. De este Museo, lo que más público atrae, son las obras de grandes maestros como Vermeer y Rembrandt, aunque a mí, la parte que mas me gusta, es la exposición de casas de muñecas, muy inspiradora, y de la que despues os hablaré de nuevo. Impresionante además de sus jardines y fuentes exteriores,
En la misma plaza, y tenemos muy cerca del Museo de Van Gogh, uno de los más visitados, siendo muy fácil observar la evolución del pintor a través de sus obras ordenadas cronológicamente.

A tiro de piedra de la Estación Central de Ámsterdam, surgen mas contrastes en esta ciudad, mujeres y algunos hombres, exhibiendose en escaparates, y sin movernos del Barrio Rojo, puedes visitar la plaza pública y la Oude Kerk o Iglesia Antigua, que, por su techo abovedado, algunas pinturas, las vidrieras y el órgano que conserva.

Quesos, la cerámica azul y blanca tan carácteristica, bulbos de tulipanes, zuecos o un diamante, son algunos de los recuerdos que puedes traer de la ciudad. La Kalverstraat es la calle comercial mas importante de la ciudad, con montones de locales de todo tipo, y situado a lo largo de la orilla del canal Singel, el mercado central de flores (Bloemenmarkt) es una sucesión de decenas de puestos de flores, donde sobre todo se ven muchos turistas, pero la visión tan multicolor, no tiene desperdicio.

Negen Straatjes o nueve calles, es un área repleta de boutiques independientes que venden ropa vintage y de diseñador, tiendas únicas de bricolaje y cualquier experiencia de compra que os podáis imaginar.

Otra zona comercial, la Plaza Spui, llena de tiendas y cafeterías, y sobre todo, librerías. Me encantan las librerías, me gustan grandes y pequeñas, me encanta perderme entre las estanterías y curiosear. En esta zona comercial, puedes entrar encontrar la American Book Center, o la mas pequeña y coqueta, con un ambiente universitario , Atheneum, entre otras, sin olvidarnos del mercadillo semanal de libros de segunda mano, por lo que, si tu visita a la ciudad se prolonga lo suficiente, es buena idea dar un paseo. En otra parte de la ciudad, la Libreria Himalaya, con su salón de té, es una especie de santuario de la tranquilidad, tanto por el tipo de libros que vende como por la paz que se respira, muy pintoresca.

Otra de las zonas emergentes y mas recomendables para disfrutar plenamente del ambiente tipicamente Amsterdamer es el distrito de Jordaan. El ritmo palpitante de los artistas, que comenzaron a mudarse aquí en la decada de los setenta y que han ido convirtiendolo en lo que es actualmente. Para disfrutar plenamente del barrio, te sugiero tres cosas: Visitar el museo de la casa de Ana Frank, por supuesto. Ir al mercado orgánico, el Noordermarkt, el sábado por la mañana, con visitantes de todos los Paises Bajos, y si tienes niños, podeis ir a pasar un rato al parque de los pollos .

Notas al margen

La ciudad de Amsterdam fue elegida en 2008 como la Capital Mundial del Libro, y es que, sus calles y canales, han servido de inspiración a numerosos escritores y escritoras, de todo tipo de género literario.

En mi lista de libros inspirados por esta ciudad, está encabezada, como te puedes imaginar, por el Diario de Ana Frank, risi aún no lo has leido, te aconsejo que lo hagas, es un libro muy pequeño, pocas páginas, y con un lenguaje sencillo, pero te conmueve en lo mas profundo, y si puedes leerlo antes de visitar la casa de Ana , mucho mejor. Ana nació en Frankfurt, pero se instaló en Amsterdam con su familia para huir de la persecución nazi. Su padre, único superviviente de la familia del campo de concentración al que fueron trasladados, se encargó de difundir la obra de su hija.

Otro libro, que, aunque su escritora es americana, Tracy Chevalier, tiene a la ciudad de Amsterdam y el mecenazgo artístico en el siglo de Oro holandés, como personaje secundario, es «La Joven de la Perla«, historia entre ficción y realidad, de la relación secreta entre el pintor holandés Johannes Vermeer y su sirvienta convertida en musa, poco se sabe de Vermeer, pero sus cuadros son hoy piezas únicas e inconfundibles, especialmente el retrato de su joven criada.


Y como me encantan las casas de muñecas, tengo otra recomendación, es una joven escritora, en este caso británica, Jessi Burton, y su novela «La casa de las miniaturas» que también tiene el mismo telón de fondo de la anterior, Amsterdam y su siglo de oro, inspirada por una casa de muñecas que se expone en el Rijksmuseum. En la decoración de la casa de Petronella Brandt, una joven holandesa hija de una familia de abolengo venida a menos, trabajaron alrededor de 800 personas durante veinticuatro años. El regalo de esa joya por pare de su marido Johannes, próspero comerciante, es el punto de arranque de esta novela, que ha batido en las listas de venta a la misma JK Rowling.
Otra novelista de gran renombre de la que me gustaría hablarte es Hella S. Haasse, quien nació en las Indias Orientales Neerlandesas, y falleció en Amsterdam en 2011, que escribieron obras de teatro, poemas y ensayos, pero es principalmente conocida por ser una gran novelista. De madre pianista y padre inspector de finanzas, comenzó a escribir desde muy pequeña. Su infancia en Indonesia fue fuente de inspiración para muchas de sus obras. Su novela corta «Oeroeg», que fue adaptada al cine, o su obra más ambiciosa «Los señores del té»en la que el joven holandés Rudolf Kerkhoven tras finalizar sus estudios, finaliza sus estudios, vuelve a la casa familiar en las Indias Orientales, para dedicarse al cultivo del té. La lucha contra la naturaleza abrupta y salvaje del lugar lo llevará a crear, gracias a un esfuerzo sobrehumano, un floreciente imperio que arrasará su vida familiar por completo. Hella Haasse ocupó varias importantes cátedras universitarias a lo largo de su vida, y recibió múltiples reconocimientos literarios.

Y la única escritora nacida en la ciudad, Anna Christina Berkhout , más conocida entre los seudónimos Tine van Berken y Anna Koubert , nacida en el siglo XIX, fue una exitosa escritora de libros para niños y niñas. En su corta vida, pues falleció a la edad de 29 años, trabajó como profesora, y además de múltiples publicaciones, fundó una revista donde hablaba de literatura para los niños,

Aunque intento traer a este rincón, literatura en femenino, no quiero dejar la ciudad, sin hablar de un gran escrito r, Harry Mulisch . Su vasta obra está compuesta por teatro, poesía, ensayos, reflexiones filosóficas, pero sobre todo de novelas, nominado en varias ocasiones al Nobel y al Principe de Asturias, es el escritor holandés más traducido, siendo una de sus obras más importantes es «El atentado «.

Hasta aquí mis notas de hoy